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Necrópolis Protohistórica de la Noria

Ayuntamiento de Fuente de Piedra

Necrópolis Protohistórica de la Noria

Siglo VI a. C. Los restos arqueológicos de la necrópolis orientalizante de La Noria salen a la luz en 2006 durante el proceso de
urbanización de la zona. La intervención arqueológica de urgencia pone de manifiesto las características singulares de esta
necrópolis, poco frecuente en Andalucía, lo que permitirá estudiar los ritos funerarios en los siglos VI-V a. C; tránsito de la cultura tartésica a la ibérica.

A las fosas pertenecientes a la Edad del Hierro de la necrópolis de La Noria hay que sumar las tumbas romanas del período alto
imperial, por lo  que su uso funerario comprende una amplia banda cronológica que abarca dos períodos: Edad del Hierro y Alto Imperio romano.

Período Protohistórico

Con una extensión aproximada de 15.000 m2, la necrópolis protohistórica la forman una decena de túmulos levantados con
arcilla blanca, los cuales fueron eliminados durante el proceso de urbanización. Bordeando cada uno de ellos se excavaron fosos en su perímetro que se cortaban en algunos puntos para permitir el acceso a la cima de la colina funeraria. Los fosos fueron
rellenados con tierra anaranjada. Los túmulos tienen unos 12 m de diámetro, si bien, el mayor, el llamado “Túmulo C” por los
investigadores, alcanza los 22 m. Esto sepulcros tienen una tumba en el centro, a 1,5 m de profundidad (orientada siempre
Este-Oeste), en la cual se practica la incineración (in bustum). Tras la cremación se coloca el ajuar sobre los carbones y restos óseos, siendo este ritual más tartesio que íbero; por lo que cabe destacar que la necrópolis orientalizante estaría en el límite del
espacio de ambos mundos: tartésico e ibérico.

El análisis de las diferentes estructuras ha permitido a los investigadores diferenciar hasta seis tipos de fosas (Tipos 1, 2, 3 y 6) en función del tamaño, morfología, contenido, etc.

El ajuar, sin ser rico presenta diferencias de riqueza entre las tumbas. Esto junto a la organización de los fosos en torno al Túmulo C, de mayor tamaño y más prominente, apunta a una jerarquía social que investigaciones futuras podrán determinar si responde a una jerarquía interna de linaje o una jerarquía política.

El yacimiento de La Noria, por su carácter excepcional y extraordinario se convierte en pieza clave para entender el mundo de la muerte en el límite de la Alta y Baja Andalucía durante la etapa orientalizante.
A su vez, La Noria es la necrópolis de un importante poblado, aún no excavado, descubierto en sus inmediaciones y en el que la presencia de algunos elementos en sus límites apunta  a un recinto fortificado.

Período Romano

Han sido documentados dos tipos  de enterramientos (Tipos 4 y 5).
Al tipo 4 pertenece una sepultura de incineración dotada de estructura de ladrillo y cubierta de tegulae. Su excavación evidenció el colapso de la estructura, mostrando en su interior restos de la cubierta y algunos ladrillos.

La fosa de tipo 5 es de inhumación primaria en la que el cadáver aparece en decúbito supino, conservando sólo el esqueleto
postcraneal y adscrito a una cronología imperial.

Perteneciente también a época romana ha sido documentado un espacio productivo agrícola sobre la necrópolis protohistórica compuesto por alineaciones de fosas (en total 106), para el cultivo de la vid. Estas estructuras, rectangulares, han sido excavadas en la roca, tienen dimensiones similares y forman alineaciones paralelas en sentido noroeste-sureste.